martes, 1 de junio de 2010

Casita del Terror en Venta

Casita del Terror en Venta
Interesante

Casita del Terror en Venta


Imaginen ir caminado tranquilamente por un barrio de clase media, con arbolitos y parques por aquí y por allá, unas casa coloniales muy bellas y confortables, y de repente, en una de ellas, encontrarse con el anuncio de su venta.

Te fijas en el letrero, y luego miras la casa en cuestión, y te quedas ahi un rato, parado, como si el tiempo se hubiera detenido, mientras, intentas repasar en tu mente, un recuerdo que te lleve a decir :"Esa casa yo la he visto antes". En eso, un escalofrío recorre tu cuerpo, incluso, juras escuchar una voz de ultratumba que te reclama que te marches de allí. Entonces abres los ojos a todo lo que dan, y te das cuenta que estas frente a la famosa casa de Long Island protagonista del bestseller “Horror en Amityville” y de la película del mismo nombre. Un inmueble colonial de dos pisos estilo holandés que está ubicado en la ciudad de Amityville, en la calle Ocean Avenue 112.

Así es, la famosa casita del terror, esta en venta, y nada menos que en 1, 150 millon de dólares, una ganga, si consideramos que no incluye fantasmas, ni postergeist, ni ninguno de aquellos deliciosos detalles, que la hicieron famosa en la pantalla grande.

Pero la fama es algo que cuesta ganarse, y la de esta casa, costo muertes, mentiras y pantalla.

Todo comenzó en el año 1974, cuando seis miembros de la familia DeFeo fueron asesinados en su propia casa mientras dormían. El hijo menor, Ronald DeFeo, de 23 años, llamó a la policía para reportar la matanza. Unas horas después se declaró culpable y dijo a los agentes: “Cuando empecé, no pude parar. Fue muy rápido todo”.

Dicen que la única escapatoria del joven asesino, fue reclamar que una fuerza oculta, siniestra le ordeno llevar a cabo tal terrible plan, y las cosas no le resultaron tan mal, considerando que no fue sentenciado a la temida pena de muerte, sino a presidio perpetuo.

Al año siguiente, y semanas después de conocerse el dictamen del juez contra Ronald DeFeo, el matrimonio Lutz compra la casa de Amityville y se va a vivir allí con sus hijos. En veintiocho días saldrán espantados de la casa debido a las agresiones espectrales y los fenómenos poltergeist que les acosan.

¿Pero que fue lo que le ocurrió a esta familia?

George Lee Lutz tenía su propia empresa de construcción. Kathleen Theresa Lutz estaba casada en segundas nupcias con él. Era viuda y había tenido tres hijos de su anterior matrimonio, Daniel, Christopher y Melissa/Missy. Decidieron comprar la casa de Amityville porque pensaron que era una gran oportunidad debido al precio. No era de extrañar que siendo tan grande se vendiera tan barata, pero aunque se les comunicó a los Lutz lo que ocurrió allí con los DeFeo, decidieron comprarla y endeudarse. Después de todo, los fantasmas no matan, las casas tampoco, sólo matan las personas.

Durante su estancia en Amityville, los Lutz vieron como se abrían solas las ventanas para dejar entrar el frío de fuera, las puertas se cerraban, masas viscosas envolvían las paredes, mejunjes mugrientos, lodosos y malolientes salían de los retretes… El frío gélido acompañaba siempre a George Lutz. Kathy Lutz levitaba sobre su cama, tenía pesadillas en las que aparecía el suceso de los asesinatos de los DeFeo, y a veces sentía una presencia tranquila que la abrazaba, ésta iba acompañada de olor a rosas. La pequeña de los Lutz, Melissa, estaba siempre acompañada por una amiga invisible, una tal Jodie que en realidad parecía tratarse de un cerdo de ojos rojos que se ponía a dos patas y aconsejaba a la niña (malos consejos, por supuesto).

Con la destrucción de una enorme puerta de toneladas de peso, la entrada a mansalva de agua de tormenta en la casa en plena madrugada cuando están dormidos habiendo dejado las ventanas cerradas, la visión de una Kathy envejecida levitando sobre la cama en dirección a la ventana, la masa de moscas que se pegaba a una de las habitaciones, los estigmas que sufría Kathy mientras dormía, los muebles que se arrastraban y cambiaban de posición, las imágenes que proyectaba el fuego de la chimenea, los poltergeist que ocurrían a las 3.15 h de la madrugada, hora en que se despertaba George, y el fantasma del hombre –un ente- que habitaba la casa (y un largo etc…) la familia Lutz decidió salir de su hogar, abandonarlo y no volver jamás. Ni siquiera para recoger sus objetos personales.

Luego de un tiempo vino el libro donde se narraban los hechos anteriores como totalmente ciertos, llegando prontamente al cine, que fue un éxito total, a tal punto que muchas secuelas obtuvo.

Pero luego llegaron dos hechos a enturbiar una certeza que caía a pedazos.

El primero de ellos fue el abogado William Weber, quien demando a los Lutz, porque vendieron una historia sin su consentimiento....¿confundido?, aclaremos las cosas : Este abogado defensor en su tiempo de Ronald DeFeo, contó que el matrimonio Lutz acudió a él para sugerir la posibilidad de escribir una historia de terror acerca de la posesión demoníaca de la casa. Según Weber, la historia se forjó con varias botellas de vino que se bebieron los Lutz y él mismo. Todo esto habría sido con la idea de ganar dinero porque lo necesitaban ya que estaban escasos de money.

Y el segundo fue por la segunda demanda entablada contra ellos por Barbara Cromarty dueña posterior de la casa, quien entablo tal demanda por los daños sufridos por esta, debido a la multitud de curiosos que no paraban de ir hacia esta casa, para incluso arrancar el pasto, hasta partes de esta, con tal de obtener un recuerdo de la casita del terror.

En su demanda por perjuicios, según relato, en la casa no había podido ocurrir nada de lo que contaron los Lutz porque la casa estaba en perfectas condiciones cuando la compraron: las bisagras de las puertas y ventanas, cerraduras y perillas, estaban intactas. Ninguna fuerza sobrenatural las destrozó. Según ella, además, no había ningún tipo de daño en el barniz ni en la pintura de la casa.

Pero la gran prueba que todo esto no fue mas que un invento para ganar un dinero en forma barata, fue la declaración que los propios Lutz realizarían en medio del juicio.

Durante el juicio que se celebraría a causa de la demanda de Barbara por daños y perjuicios, los Lutz asegurarían ante el juez que los hechos acaecidos en el 112 de Ocean Avenue habían sido inventados.

Les dejo el trailer de la última versión de esta cinta, que relata en pocos minutos lo contado aqui, en cabrobueno.



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