jueves, 10 de enero de 2008

10 Muertes Asombrosas



Otro recuento mas de muertes que asombran...

1.Felipe I, mas conocido por Felipe El Hermoso (1478-1506), marido de Juana La Loca, murió en Burgos el 25 de noviembre de 1506 tras beber agua fría después de un partido de pelota.


2.El rey Maximiliano de Austria (1459-1519) padre de Felipe El Hermoso y suegro de Juana La Loca, murió en 1519 de una indigestión de melones.
Este rey tan previsor, fue enterrado en el un ataúd que desde hacía años llevaba siempre consigo.

3.Lady Fitzherbert, quien murió a finales del siglo XVIII, dos días después de tener que abandonar el teatro Drury Lane, donde había acudido en compañía de unos amigos a disfrutar con la representación de La ópera del mendigo, del escritor británico John Gay, interpretada por el famoso actor Bannister. Según recogen las crónicas, para interpretar su papel, Bannister tenía que vestirse de forma extraña, lo que provocaba la risa de todo el auditorio. Al parecer semejante escena provocó en Lady Fitzherbert una risa incontrolable que, desembocó finalmente en una histeria, lo que la obligo a abandonar el teatro. Dos días después fallecía en su domicilio como consecuencia de los estertores que le provocaban la risa histérica.

4.Robert Leech sobrevivió, en 1911, a un paseo en barril por las cataratas del Niágara, cuyo desnivel es de 47 metros. Tras semejante aventura, en la que se rompió casi todos los huesos del cuerpo, Leech inició una gira de conferencias por todo el mundo en la que contaba su experiencia. Pues bien, si hacemos caso a las crónicas, Leech murió en Nueva Zelanda, como consecuencia de las complicaciones surgidas tras pisar una piel de plátano y caerse. Eso que había sobrevivido a las cataratas del Niágara.

5.El escritor y naturalista latino Plinio el Viejo (Como, 23-Stabias, 79) se encontraba en las proximidades de Pompeya, al mando de una escuadra romana, cuando en el año 79 se produjo la erupción del Vesubio. Según parece Plinio tras observar el desastre desde su barco dirigió la flota hacía la costa para salvar a los supervivientes. Debido al estado de la mar no pudo acercarse a la costa, por lo que decidió desembarcar en la villa de Estabia, donde se alojó en casa de su amigo Pompeyano; y donde además se vio retenido por la llegada de la lava del Vesubio. Tras conseguir escapar de la villa con sus moradores se dirigieron hacía la playa, donde murió asfixiado por los vapores sulfurosos emanados de la lava del volcán.

6.Según las crónicas de principios del siglo XX, Reichelt era un sastre austriaco afincado en París, quien aseguraba haber creado una capa que le permitiría volar como un murciélago. Para probar dicha capa pidió permiso para lanzarse desde la torre Eiffel. El permiso le fue concedido por los dueños de la torre con la condición de que pidiera permiso a la policía y de que firmara un documento que les absolviera de toda responsabilidad. Así, el 23 de febrero de 1912, el sastre, acompañado de curiosos, periodistas y fotógrafos realizó el último acto de su vida, subió al primer nivel de la torre desde donde se lanzó. Según parece confiaba en salir volando y salvar así su vida.

7.Cuentan las crónicas del siglo XVII que el médico, orador y poeta Gaspar Balaus, creyó al final de su vida que estaba hecho de mantequilla. Por ello, por temor a morir derretido, evitaba acercarse al fuego y a cualquier otra fuente de calor. Al parecer, un día que paseaba comenzó a hacer mucho calor, por lo que temiendo derretirse, se tiró de cabeza a un pozo, y en lugar de morir fundido, murió ahogado.

8.El luchador turco Yusuf Ismael murió ahogado en 1898, cuando el barco en el que viajaba de regreso a su patria, tras realizar un gira por los Estados Unidos, zozobró al chocar con otra embarcación. Lo curioso es que casi todos los pasajeros del barco lograron sobrevivir nadando, pero Yusuf se hundió, ya que se negó a deshacerse de los cinturones de oro que había ganado en sus combates en los Estados Unidos.

9.La muerte del emperador romano Sexto Vario Avito Basiano, fue bastante singular. Cuentan las crónicas que era bastante extravagante, y pese a su corta edad cuando fue elegido, catorce años, estaba obsesionado con la muerte. Al parecer, se hizo construir un patio de pórfido al pie de sus habitaciones para, en caso de peligro de muerte, poder saltar y matarse. También parece ser que llevaba un anillo hueco lleno de veneno, un puñal de oro y una cuerda, también de oro, para poder estrangularse por si todo lo anterior fallaba. Pero, aunque sea sorprendente, fue asesinado por su guardia personal, quienes le ahogaron con la esponja que los romanos utilizaba en lugar del actual papel higiénico, cuando el joven emperador, de tan sólo dieciocho años, cumplía con sus necesidades fisiológicas.

10.Crisipo (Soli, 281-¿?, 208 a.C.),el filósofo estoico griego, discípulo de Zenón de Citio y notable dialéctico, murió de un exagerado arrebato de risa que le provocó, según parece, la contemplación de una escena en la que un burro se comía unos higos. Debían ser unos higos chumbos, porque si no, no se entiende que le pareciera tan graciosa la escena. Crisipo escribió más de 700 tratados, de los que se conservan sólo algunos fragmentos.